Once, de amor y música

Hay películas que desconocemos y que por azares del control remoto, descubrimos. Yo tuve una de estas revelaciones cinematográficas en ISat, uno de mis canales de televisión favorito, justo por esas grandes sorpresas. Al ver Once sentí que todo mundo debía verla para entender por qué me había gustado tanto, desafortundamante no todos tienen ISat, o no todos ven la tele a la misma hora, o qué se yo.

Ésta nostálgica cinta dirigida por John Carney, es una historia sencilla, tan sencilla y hermosa como una canción de amor: Un chico y una chica se conocen en las calles de Dublin, ambos trabajan para mantenerse al día; uno toca la guitarra en las banquetas, la otra vende flores y a ambos los une un profundo amor por la música, y en realidad nunca pueden decírselo, sólo pueden escribirlo en sus canciones.

La película en sí, no tiene mucha ciencia, es un guion simple, el ritmo es lento, pero es tan honesto y conmovedor que no logras despegarte y poco a poco comienzas a enamorarte de los dos, de ella y de él, de su música y de su complicidad. Ella está casada esperando que el marido que dejó enRepública Checa, algún día la busque para escucharla tocar el piano y él dejó pedazos de su corazón junto a la chica que se lo rompió en Londres. Un espacio se abre, en el que estas dos personas necesitan volver a creer y que alguien vuelva a creer en ellos y es como encuentran la fuerza y la armonía para poder seguir adelante con sus vidas, curándose sus heridas con los acordes de una guitarra y un piano.

No hay besos, no hay caricias, no hay te amos… solo canciones, letras que delatan, que confiesan y que revelan pasados dolorosos que necesitan una dosis de balada para restaurarse.

La peli se hizo con 3 pesos, pero eso no importó, el chico es interpretado por Glen Hansard y la chica es interpretada por Markéta Irglová, él, cantante de la banda irlandesa The Frames y ella, una compositora independiente, ambos sin ninguna experiencia en actuación. Curiosamente, ambos terminaron envueltos en una relación durante la filmación y promoción de Once, lo que seguramente ayudó a darle una química especial, sincera, una química que no se contrata y que se nota, sale del corazón.

 “A little movie called Once gave me enough inspiration to last the rest of the year”.

 Steven Spielberg

Once ganó el premio a Mejor Película Extranjera en los Independent Spirit Award, el tema principal del film, “Falling Slowly”, escrito por Hansard y Markéta ganó un Oscar a Mejor Canción Original y el soundtrack completo fue nominado a un Grammy.

La película y las canciones son tan buenas que se funden, no hay modo de separarlas, no existen las unas sin la otra; son conmovedoras, suaves e intensas, cálidas pero distantes, encantadoras pero dolorosas. Es una gran película, inspiradora, sincera, para mariposear el estómago y “Falling Slowly” es simplemente adictiva.

 

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